
TOMA FALSA
Cuando Supermán comprende que bajo ese horrible montón de rocas yace su adorada Lois Lane, salta al espacio exterior y comienza a sobrevolar la línea ecuatorial hasta que logra detener la rotación de la Tierra e incluso invertir su sentido. Con ello consigue (no sé por qué) que el tiempo corra hacia atrás, de modo que vuelve a América, más feliz que una palmera, y halla a Lois tan viva como antes. O más: puesto que sólo tiene tres años.
PABLO GONZ
«En la vida hay que saber dar la cara.»
ANÓNIMO

A Onetti, a Carpentier y a Valle-Inclán
ENTREVISTA
–¿Cuáles son sus escritores favoritos?
–Onetti, Carpentier y Valle-Inclán.
–¿Y sus músicos preferidos?
–Onetti, Carpentier y Valle-Inclán.
–Ajá, ¿y los pintores que más le gustan?
–Onetti, Carpentier y Valle-Inclán.
–¿Y los filósofos…
–Onetti, Carpentier y Valle-Inclán.
–Muy bien, muchas gracias por la entrevista.
–A usted. ¿O pensaba que iba a decir «Onetti, Carpentier y Valle-Inclán»?
PABLO GONZ

«–¡Qué miran, ociosos! Yo no soy ni el primero ni el último que salta de un séptimo piso.»
NICANOR PARRA
LAST MINUTE FLIGHT
Monté en mi alfombra mágica y volé, volé, volé sobre estepas borrachas de antílopes, bosques de fulgurante verdor, oceános oscuros de misterio. Y al amanecer, ella, con relativa brusquedad, estacionó a los pies de mi cama.
PABLO GONZ

Estimad@s:
Tengo el honor de compartir cartel con otros cincuenta y cinco microrrelatistas en la antología “Grandes microrrelatos de 2011” que editó recientemente la Internacional Microcuentista. Para descargar la antología, haz click aquí. Y para leer los polémicos preliminares, aquí. Mi agradecimiento desde esta página a SQA de En las hojas porque su voto fue el que permitió la presencia de mi micro “El oficio de escribir” es esta obra colectiva. Por fin pincha aquí para leer el micro.
Abrazos agujereados,
PABLO GONZ

«Decidíos a no ser esclavos y seréis libres. No es mi intención que deis caza al tirano o lo arrojéis del trono: basta con retirarle vuestro apoyo para ver cómo él, al igual que un coloso enorme al que se le quita su basamento, por su propio peso se desploma y se reduce a escombros.»
ÉTIENNE DE LA BÖETIE
ESTE MICRORRELATO
Justo antes de que las puertas se cierren, sale dejando atrás, en el asiento, un pequeño papel que alguien, tú, recoge y lee. Comprendes/sonríes, miras a los lados. Y al llegar a tu destino, justo antes de que las puertas se cierren, sales dejando atrás, en el asiento, este pequeño papel.
No me hundo en el fracaso: estoy cavando los cimientos de mi fama.
PG
MILAGRO EN EL BRONX, DIRÍA YO
–Vamos a ver, man, puedes creértelo o no, pero la cosa, según me la contó mi hermana, fue así: el viernes, a las diez de la noche, entraron dos chinos en la lavandería de mi cuñado y le pidieron los mangos a Lobsang, un tibetano que trabaja con ellos desde hace todos estos siglos. Bueno, pues Lobsang abrió la caja sabiendo que la iba a encontrar vacía porque mi cuñado siempre recoge los mangos antes de irse. Pero eso los chinos no lo sabían, así que se pusieron verdes de rabia y por último decidieron ahorcar a Lobsang. Obviamente el pobre se resistió un poco (aquí fue cuando rompió de un cabezazo la puerta de la dryer) pero al final le ataron las manos a la espalda, hicieron un lazo con una sábana y lo colgaron de una argolla que hay en el techo. Y ahora viene lo mejor, man, porque el lunes por la mañana, cuando mi cuñado entró en la lavandería y se encontró con el pastel, dio un grito de aquí a Wyoming. Y entonces el tibetano abrió los ojos y le dijo: «Bájame de aquí, Bob» (porque mi cuñado se llama Bob). Y, claro, mi cuñado lo bajó y lo metió en el auto para llevarlo al hospital. Pero de camino tuvo que parar en el arcén porque se estaba partiendo de risa. ¿Y sabes por qué? Porque Lobsang le contó cómo había logrado salvarse. ¿Y sabes cómo logró salvarse, man? ¡Levitando! Dice que aprendió en un convento o algo así.
PABLO GONZ

Estimad@s:
La Internacional Microcuentista requiere la ayuda de todos los lectores de microcuentos para seleccionar los mejores del año 2011. Pincha aquí y añade tu propuesta: contribuirás a un modelo de literatura verdaderamente popular.
Un fuerte abrazo,
PABLO GONZ

«–¡Oh, Corte, que alargas las esperanzas de los atrevidos pretendientes y acortas las de los virtuosos encogidos! ¡Sustentas abundantemente a los truhanes desvergonzados y matas de hambre a los discretos vergonzosos!»
MIGUEL DE CERVANTES
A Marcela Filippi
ROMA È BELLA TUTTA!
Qué majestuosa es la cúpula de San Pedro. Pero qué lástima tener que contemplarla envuelto en tan tristes oraciones. Qué grandioso es el Coliseo. Pero qué horrible resulta entre los gritos de la gente. Qué agradable debe de ser vivir en la Via Appia. Cuando no te cae un avión encima, claro.
PABLO GONZ

Estimad@s tod@s:
Pienso que el trueque de libros puede ayudar a mejorar el mundo en varios aspectos (fomentando el contacto entre las personas, facilitando la difusión de la cultura literaria y reduciendo nuestro impacto ecológico). Por eso he creado un blog que se llama TROCALIBROS (pincha en el nombre si quieres ir a verlo). Me gustaría invitaros a participar en él con sugerencias, consejos y (naturalmente) alguna propuesta de trueque. Luego, cuando ya estén ajustados todos los detalles, lo lanzaré por las redes con bombo y platillo.
Mientras tanto, os agradezco una vez más vuestra atención y nos vemos el próximo lunes (ya desde España).
Abrazos fuertes,
PABLO GONZ
LA DOBLE VIDA DE PABLO GONZ por Iván Espinoza Riesco
(Desde Alcalá de Henares a Punucapa)
Se ha reconocido públicamente, tras desclasificar ciertos documentos, la doble militancia en la vida del escritor español Pablo Gonz.
En efecto, se trataría del mismo Pablo González que en la actualidad vive y mora en el sector de Punucapa, cercano a la ciudad de Valdivia, Chile (en medio de un bosque y a la orilla del río donde capita y decapita dragones).
Se ha logrado establecer, además, que recientemente se ha casado (en pleno uso de su facultades) y que espera tener once hijos más, también que sigue escribiendo con grande ahínco y perseverancia (cambió las novelas por los microcuentos) y bebiendo agua mineral con abundante hielo. Se rumorea (esto no ha sido confirmado) que suele leer en voz alta en lugares públicos imitando el típico acento argentino. Las informaciones que se manejan indican que se trataría de un tipo normal, un tanto egocéntrico como buen escritor, que tiene un peculiar sentido del humor y una gran capacidad para transmutarse.
PREMONICIÓN
Por suerte dejé la puerta trabada con una silla. Por desgracia la patada del matón la revienta fácilmente. Por suerte alcanzo a meterme en el baño. Por desgracia el matón me ve. Por suerte hay un ventanuco que da a una terraza. Por desgracia el tipo conoce muy bien el hotel y me sale al paso con una pistola. Por suerte es un sentimental al que le gustan los discursos. Por desgracia habla como un patán. Por suerte es de noche y veo la piscina iluminada. Por desgracia estamos en un sexto piso. Por suerte conservo cierta agilidad. Por desgracia el matón acaba su speech y amartilla el arma. Por suerte salto al vacío antes de que dispare. Por desgracia la piscina es infantil. Por suerte me incorporo en la cama sudando. Por desgracia alguien tirotea la cerradura.
PABLO GONZ

Estimad@s tod@s:
Quiero compartir con vosotros algo que me produce mucha ilusión. Voy a liberar veinticinco ejemplares de La saliva del tigre. La idea es que ellos viajen por todo el mundo repartiendo mis palabras, así que junto al sello que se reproduce más arriba he inscrito lo siguiente: “LLÉVAME CONTIGO, LÉEME Y LUEGO DÉJAME EN ALGÚN LUGAR PÚBLICO PARA QUE OTROS TAMBIÉN PUEDAN LEERME.”
Un abrazo emocionado,
PABLO GONZ

«Podemos asimismo decir que cuanto más infeliz es el hombre más teme cambiar de estado, por miedo a ser aún más infeliz. Hace falta que un rayo de esperanza y un poco de bienestar penetren en su triste choza para que empiece a querer estar mejor, a criticar su antiguo modo de vivir, y esté pronto a arriesgarse para proseguir un cambio.»
PIOTR KROPOTKIN
EL BEBÉ VIKINGO
–Lo siento: no me lo puedo imaginar.
PG
Usted es parte de esa masa a la que se refiere cuando dice: «¡Cuánta gente!»
PG