Preciosa imagen; y el tin tin del título le va que ni pintado.
Pasadlo muy bien mañana; yo por desgracia, no podré estar. Hubiese sido genial conoceros y a Rocío me hubiese encantado poder darle, por fin, un achuchón de carne y hueso.
Besos,
Carmen.
El tin tin me gusta tanto con el texto, Pablo, mañana yo también seré un caballo de cristal, bueno, de hielo.
Un abrazo enorme hasta que nos veamos en un ratín
Diría que es un bello hiperbreve erótico, pero no lo digo por esto de “Cada cual es libre de interpretar el contexto. Y seguramente lo hará condicionado por su propia situación”.
No me gustaría que te formaras una mala impresión, ajaja.
Un gran abrazo para vos y todos los felices integrantes de la reunión de mañana, junto a mis mejores deseos
Carísimo amigo, sabes que hay silencios que no significan olvido….
Mi más absoluta admiración, Pablo.
Trae las grandes copas transparentes y escancia y mezcla tu sabiduría, festejemos la firme impertinencia de estos tiempos, tú que sabes que sólo la palabra redime de la muerte…alegra estos ojos glaucos que no se cansan de leerte…
Yo me imaginé un caballo de cristal gigante en el medio del bosque helado que recibe, suicida, al granizo redentor para que lo convierta, a su vez, en granizo. Pues eso
Que lo paséis fantástico hoy. Te mando abrazos para que los repartas.
Acabo de llegar de la microquedada, Sara. Fue un evento alucinante. Mucho cariño y mucho talento. No se puede pedir más.
Un fuerte abrazo,
P
Por cierto, muy bella la imagen que propones.
Bello, y yo creo que bajo su apariencia de frágil cristal resiste el granizo y lo disfruta, porque en el fondo es bien duro. Ese es el contexto que me ha sugerido.
Que no me andéis añorando que soy misántropo perdido. Igualmente tenía que trabajar en el turno de noche, era imposible. Además, soy un fantasma ¿no?.
Te retribuyo los abrazos y te agradezco sinceramente el cariño que me muestras.
Yo también disfruto cuando graniza sobre los cristales del mirador de mi casa. El tintinear de las bolas de hielo produce a veces un sonido mudo que impresiona…
MCarmen, muchas gracias por compartir aquí tus impresiones. Recibe como regalo de bienvenida este collar de caracolas y naturalmente la consabida falda de fibra de coco.
Abrazos insulares,
PABLO GONZ
Pablo González Cuesta (Pablo Gonz) es un escritor español nacido en Sevilla (1968) y radicado en Valdivia (Chile) desde el año 2001. Hasta los tres años, vivió en Sao Paulo (Brasil) y a esa edad su familia se trasladó a Barcelona, donde permaneció hasta 1976. El siguiente destino fue Madrid, donde pasó la mayor parte de su infancia y su juventud, con un lapso de casi un año (1991-1992) en Múnich (Alemania). En este mismo periodo se produjo su definitivo acercamiento a la literatura, siendo sus primeras referencias literarias Gabriel García Márquez, Eduardo Mendoza, León Tolstoy y Stefan Zweig. Tiene cinco novelas publicadas: 1996: “La pasión de Octubre” (ed. Alba, Barcelona). 1997: “Experto en silencios” (ed. Bitzoc, Palma de Mallorca, España). 1998: “Los hijos de León Armendiaguirre” (ed. Planeta, Barcelona). 2008: “Libertad” (ed. Uqbar, Santiago de Chile). 2008: “Mío” (ed. Carisma, Badajoz, España). “La saliva del tigre. Minificciones” es su último libro (2010).
17 febrero, 2012 a las 7:41
Y mañana nos vemos en la Microquedada 2012.
Un abrazo a tod@s,
PABLO GONZ
17 febrero, 2012 a las 9:07
Yo tengo una mariposa de Murano que disfruta cuando entra la luz por la ventana y para demostrarlo, llena la sala de hermosos colores.
Hasta mañana Pablo, un abrazo.
17 febrero, 2012 a las 10:15
Una mariposa prismática. Debe de ser muy hermosa.
Te mando un abrazo también. Y hasta mañana,
P
17 febrero, 2012 a las 9:09
Preciosa imagen; y el tin tin del título le va que ni pintado.
Pasadlo muy bien mañana; yo por desgracia, no podré estar. Hubiese sido genial conoceros y a Rocío me hubiese encantado poder darle, por fin, un achuchón de carne y hueso.
Besos,
Carmen.
17 febrero, 2012 a las 10:17
Llegará el momento, estoy seguro.
Un beso,
P
17 febrero, 2012 a las 9:58
El tin tin me gusta tanto con el texto, Pablo, mañana yo también seré un caballo de cristal, bueno, de hielo.
Un abrazo enorme hasta que nos veamos en un ratín
17 febrero, 2012 a las 10:17
Conversaremos.
Un abrazo,
P
17 febrero, 2012 a las 9:58
Pero lo mira a cubierto pues sabe que un golpe del granizo le haría pedazos…
Pasarlo muy bien mañana y espero vuestras crónicas con todos los detalles.
Besazos desde el aire
17 febrero, 2012 a las 10:18
Cada cual es libre de interpretar el contexto. Y seguramente lo hará condicionado por su propia situación.
Abrazos enormes,
P
17 febrero, 2012 a las 11:16
Pablo, no preguntaré por qué, pero ya va siendo hora que me lo explique usted cara a cara. Nos vemos mañana, ¿verdad?
Un fuerte abrazo.
17 febrero, 2012 a las 12:01
Se darán las explicaciones oportunas, por supuesto.
Hasta mañana, este abrazo, don Nicolás.
P
17 febrero, 2012 a las 11:19
Diría que es un bello hiperbreve erótico, pero no lo digo por esto de “Cada cual es libre de interpretar el contexto. Y seguramente lo hará condicionado por su propia situación”.
No me gustaría que te formaras una mala impresión, ajaja.
Un gran abrazo para vos y todos los felices integrantes de la reunión de mañana, junto a mis mejores deseos
17 febrero, 2012 a las 12:02
Brindaremos por ti, Patricia, y por los demás ausentes.
Besos castos, naturalmente,
P
17 febrero, 2012 a las 16:29
Hola Pablo,
No sé que tipo de caballo es, pero he imaginado un unicornio con el latir constante de su corazón, de ahí su sentir al ver granizar.
Un saludo,
Lamicé
17 febrero, 2012 a las 16:31
Este es exactamente el caballo que tú has imaginado. Lo escribí para eso.
Un fuerte abrazo, Lamicé.
P
17 febrero, 2012 a las 16:53
Un caballo que viviría feliz en este norte, Don Pablo.
Me quedo con una pena inmensa de no poder veros mañana. Ojalá en la próxima el destino también te tenga por aquí.
Un abrazo.
17 febrero, 2012 a las 17:03
Espero que sí, Pedro.
Te mando un fuerte abrazo,
P
18 febrero, 2012 a las 2:52
Carísimo amigo, sabes que hay silencios que no significan olvido….
Mi más absoluta admiración, Pablo.
Trae las grandes copas transparentes y escancia y mezcla tu sabiduría, festejemos la firme impertinencia de estos tiempos, tú que sabes que sólo la palabra redime de la muerte…alegra estos ojos glaucos que no se cansan de leerte…
18 febrero, 2012 a las 9:18
Hasta donde las fuerzas alcancen.
Un abrazo con mi agradecimiento,
P
18 febrero, 2012 a las 16:31
Yo me imaginé un caballo de cristal gigante en el medio del bosque helado que recibe, suicida, al granizo redentor para que lo convierta, a su vez, en granizo. Pues eso
Que lo paséis fantástico hoy. Te mando abrazos para que los repartas.
18 febrero, 2012 a las 19:35
Acabo de llegar de la microquedada, Sara. Fue un evento alucinante. Mucho cariño y mucho talento. No se puede pedir más.
Un fuerte abrazo,
P
Por cierto, muy bella la imagen que propones.
18 febrero, 2012 a las 18:49
Bello, y yo creo que bajo su apariencia de frágil cristal resiste el granizo y lo disfruta, porque en el fondo es bien duro. Ese es el contexto que me ha sugerido.
18 febrero, 2012 a las 19:35
Cada cual que se mire en el reflejo de este espejo.
Abrazos fuertes, Miguel Angel (por segunda vez añorado),
P
20 febrero, 2012 a las 10:53
Que no me andéis añorando que soy misántropo perdido. Igualmente tenía que trabajar en el turno de noche, era imposible. Además, soy un fantasma ¿no?.
Te retribuyo los abrazos y te agradezco sinceramente el cariño que me muestras.
20 febrero, 2012 a las 10:58
Estoy empezando a dudar de tu existencia (no espectral, claro). En todo caso, el cariño está ahí.
Un fuerte abrazo,
P
18 febrero, 2012 a las 20:24
Yo también disfruto cuando graniza sobre los cristales del mirador de mi casa. El tintinear de las bolas de hielo produce a veces un sonido mudo que impresiona…
Besicos
18 febrero, 2012 a las 22:46
MCarmen, muchas gracias por compartir aquí tus impresiones. Recibe como regalo de bienvenida este collar de caracolas y naturalmente la consabida falda de fibra de coco.
Abrazos insulares,
PABLO GONZ
19 febrero, 2012 a las 6:21
Es un placer muy respetable, aunque sea incomprensible para mí. Saludos.
19 febrero, 2012 a las 9:28
Es que tú no eres un caballo de cristal
Abrazos totales,
P
21 febrero, 2012 a las 18:36
oigo como cabalga…
21 febrero, 2012 a las 21:11
Seguramente es su única forma de moverse. La aprovecha.