Y aunque don Pierre-Joseph no siempre se expresaba con tanta claridad, es un autor que merece la pena leerse. Aguda y por lo tanto profunda su visión de la filosofía política.
Un abrazo de martes polar,
PABLO GONZ
Cosa difícil, Pablo. Parece que la vida consistiese en guiar y dejarse llevar; en diferentes momentos y ámbitos. Dar y recibir, obligar y ceder. Habría que mantenerse al margen de todo. Inventar una nueva política…
Un abrazo.
La política es el arte de gobernar y ser gobernado. Se trata de vivir sin política. Eso sólo es posible en sociedades pequeñas, grupos de personas que se amen/necesiten.
Un fuerte abrazo, Sara.
P
Hoy recibía una entrevista a un tuareg (de los auténticos). Hablaba de nuestras inquietudes a su modo de ver: incomprensibles, y de las suyas : respirar el silencio del desierto.
Tampoco yo quiero gobernar ni que lo hagan sobre mí, hoy lo que quiero es que se callen, nos dejen en paz, y marcharme a un desierto a vivir una vida nómada, donde el momento más feliz del día, sea admirar las estrellas.
Y es el tuyo un sentir cada vez más común. Creo yo que la crisis actual del sistema es sobre todo una crisis espiritual, de hartazgo, de necesidad de retorno a lo auténtico, a lo que siempre, como especie, nos movió y permitió salir adelante. No creo que presenciemos nosotros esa re/forma pero quizás nuestros hijos sí. Sufrirán, eso también te lo digo.
Un fuerte abrazo,
P
Es difícil..siempre están las reglas del poder, yo no quiero que manejen mi vida, pero aún en la familia existen formas sutiles de manejo. Hay un momento que nadie te gobierna y es en lo oscuro de tu momento más íntimo en donde pones a consideración tu existencia, en tu mente y tu corazón. Abrazos cálidos a pesar del hielo.
Y, sin embargo, nacemos libres. Considero oportunas y deseables las reducciones de libertad decididas libremente por el propio individuo. Las otras, no.
Un cálido (después de comer) abrazo,
P
Yo creo que somos demasiado cerebrales (hablo de Occidente). No quiero decir que tengamos que pensar con el estómago. Pero a él también hay que escucharlo.
Un abrazo enorme,
P
Buena cita. Las utopías hay que perseguirlas siempre y lo alcanzado bueno será.
Yo me conformo con bailar alrededor de una hoguera mientras las estrellas nos iluminan.
“Hacer el indio” o más bien “ser indio” es una de las formas clásicas de ser en el mundo, algo que ha demostrado su capacidad de resistencia. ¿Podríamos decir de nuestra cultura, con todo lo que tiene, que será capaz de resistir durante mucho tiempo? Yo diría que no.
Abrazo enorme,
P
Si no se quiere ser ni gobernante ni gobernado, lo mejor es practicar el onanismo gubernamental (hace apenas unos minutos que me he ordenado, mediante un decreto ley, un bocadillo de atún con la correspondiente asistencia de olivas arbequinas -variedad negra y arrugada, muy gustosas- y un café. Como comprenderás, mi idéntico, en esta seudo democracia, las encuestas de intención de voto son del todo innecesarias.
Lo comprendo. También que en uno mismo, a veces, existe la libertad de pensamiento. Pero somos gregarios, formamos manadas: quiero la libertad de pensamiento en una manada.
Abrazos con efecto túnel,
P
Claro, la verdadera anarquia: ser exigente envés si mismo…. cumplir lo que se debe para conquistar su propia libertad…… Abrazos libres, Pablo!!!!!
PS: Miguel del Castillo escribio algo interesant sobre la verdadera anarquia en un libro “Les portes de sang” (La puerta de la sangre)
Pablo González Cuesta (Pablo Gonz) es un escritor español nacido en Sevilla (1968) y radicado en Valdivia (Chile) desde el año 2001. Hasta los tres años, vivió en Sao Paulo (Brasil) y a esa edad su familia se trasladó a Barcelona, donde permaneció hasta 1976. El siguiente destino fue Madrid, donde pasó la mayor parte de su infancia y su juventud, con un lapso de casi un año (1991-1992) en Múnich (Alemania). En este mismo periodo se produjo su definitivo acercamiento a la literatura, siendo sus primeras referencias literarias Gabriel García Márquez, Eduardo Mendoza, León Tolstoy y Stefan Zweig. Tiene cinco novelas publicadas: 1996: “La pasión de Octubre” (ed. Alba, Barcelona). 1997: “Experto en silencios” (ed. Bitzoc, Palma de Mallorca, España). 1998: “Los hijos de León Armendiaguirre” (ed. Planeta, Barcelona). 2008: “Libertad” (ed. Uqbar, Santiago de Chile). 2008: “Mío” (ed. Carisma, Badajoz, España). “La saliva del tigre. Minificciones” es su último libro (2010).
3 julio, 2012 en 13:19
Y aunque don Pierre-Joseph no siempre se expresaba con tanta claridad, es un autor que merece la pena leerse. Aguda y por lo tanto profunda su visión de la filosofía política.
Un abrazo de martes polar,
PABLO GONZ
3 julio, 2012 en 13:49
Es decir, quería ser libre.
Gracias, Pablo. Abrazos.
3 julio, 2012 en 13:59
De hecho creo que lo consiguió, con todo lo que ello significa.
Un fuerte abrazo, Agus.
P
3 julio, 2012 en 14:04
Yo tampoco, Pablo.
Aunque es más fácil decirlo que lograrlo, aún en las relaciones de familia hay un juego de poder.
Martes polar también por Córdoba.
Abrazos cálidos
3 julio, 2012 en 14:06
Ya somos tres. Lo que merece la pena siempre es difícil.
Hay que perseverar.
Un fuerte abrazo,
P
3 julio, 2012 en 14:34
Cosa difícil, Pablo. Parece que la vida consistiese en guiar y dejarse llevar; en diferentes momentos y ámbitos. Dar y recibir, obligar y ceder. Habría que mantenerse al margen de todo. Inventar una nueva política…
Un abrazo.
3 julio, 2012 en 15:51
La política es el arte de gobernar y ser gobernado. Se trata de vivir sin política. Eso sólo es posible en sociedades pequeñas, grupos de personas que se amen/necesiten.
Un fuerte abrazo, Sara.
P
3 julio, 2012 en 14:47
Ni Dios, ni gobernante.. Anarquia… Nihil
Un abrazo
3 julio, 2012 en 15:52
Un fuerte abrazo, Fred.
P
3 julio, 2012 en 15:26
Hoy recibía una entrevista a un tuareg (de los auténticos). Hablaba de nuestras inquietudes a su modo de ver: incomprensibles, y de las suyas : respirar el silencio del desierto.
Tampoco yo quiero gobernar ni que lo hagan sobre mí, hoy lo que quiero es que se callen, nos dejen en paz, y marcharme a un desierto a vivir una vida nómada, donde el momento más feliz del día, sea admirar las estrellas.
Besos por esta cita de un autor excelente.
3 julio, 2012 en 15:54
Y es el tuyo un sentir cada vez más común. Creo yo que la crisis actual del sistema es sobre todo una crisis espiritual, de hartazgo, de necesidad de retorno a lo auténtico, a lo que siempre, como especie, nos movió y permitió salir adelante. No creo que presenciemos nosotros esa re/forma pero quizás nuestros hijos sí. Sufrirán, eso también te lo digo.
Un fuerte abrazo,
P
3 julio, 2012 en 17:41
Es difícil..siempre están las reglas del poder, yo no quiero que manejen mi vida, pero aún en la familia existen formas sutiles de manejo. Hay un momento que nadie te gobierna y es en lo oscuro de tu momento más íntimo en donde pones a consideración tu existencia, en tu mente y tu corazón. Abrazos cálidos a pesar del hielo.
3 julio, 2012 en 17:58
Y, sin embargo, nacemos libres. Considero oportunas y deseables las reducciones de libertad decididas libremente por el propio individuo. Las otras, no.
Un cálido (después de comer) abrazo,
P
3 julio, 2012 en 18:20
Un deseo vehemente y hermoso. Creo que si escucháramos más las emociones que el cerebro, todos lo formularíamos.
Abrazos
3 julio, 2012 en 18:22
Yo creo que somos demasiado cerebrales (hablo de Occidente). No quiero decir que tengamos que pensar con el estómago. Pero a él también hay que escucharlo.
Un abrazo enorme,
P
3 julio, 2012 en 19:07
No conocía esta cita, pero llevo toda la vida diciendo eso, así más coloquial: yo no quiero ni mandar ni que me manden…
Abrazo oiga usted
3 julio, 2012 en 19:23
Que se recibe con cariño y se devuelve amplificado.
Cuidese mucho, Dª Proudhon.
P
3 julio, 2012 en 20:54
¡Wow! Un maravilloso sueño o utopía. Muy difícil de lograr, pero sería la verdadera libertad.
3 julio, 2012 en 21:00
Las utopías son imposibles de lograr. Pero eso no quiere decir que no debamos perseguirlas.
Un enorme abrazo, Don Héctor.
P
4 julio, 2012 en 4:45
Buena cita. Las utopías hay que perseguirlas siempre y lo alcanzado bueno será.
Yo me conformo con bailar alrededor de una hoguera mientras las estrellas nos iluminan.
Un saludo indio
Mitakuye oyasin
4 julio, 2012 en 13:40
“Hacer el indio” o más bien “ser indio” es una de las formas clásicas de ser en el mundo, algo que ha demostrado su capacidad de resistencia. ¿Podríamos decir de nuestra cultura, con todo lo que tiene, que será capaz de resistir durante mucho tiempo? Yo diría que no.
Abrazo enorme,
P
4 julio, 2012 en 7:30
Si no se quiere ser ni gobernante ni gobernado, lo mejor es practicar el onanismo gubernamental (hace apenas unos minutos que me he ordenado, mediante un decreto ley, un bocadillo de atún con la correspondiente asistencia de olivas arbequinas -variedad negra y arrugada, muy gustosas- y un café. Como comprenderás, mi idéntico, en esta seudo democracia, las encuestas de intención de voto son del todo innecesarias.
Un abrazo, un voto.
4 julio, 2012 en 13:41
Lo comprendo. También que en uno mismo, a veces, existe la libertad de pensamiento. Pero somos gregarios, formamos manadas: quiero la libertad de pensamiento en una manada.
Abrazos con efecto túnel,
P
4 julio, 2012 en 8:28
Pues en eso estamos, aprendiendo a ser libres.
Abrazos dobles
4 julio, 2012 en 13:42
Y a vivir sin miedo (sinónimo).
Besazos,
P
4 julio, 2012 en 9:08
Claro, la verdadera anarquia: ser exigente envés si mismo…. cumplir lo que se debe para conquistar su propia libertad…… Abrazos libres, Pablo!!!!!
PS: Miguel del Castillo escribio algo interesant sobre la verdadera anarquia en un libro “Les portes de sang” (La puerta de la sangre)
4 julio, 2012 en 13:43
Gracias por el dato, Marie-Claude: me lo apunto en el hipotálamo.
Mil abrazos,
P
4 julio, 2012 en 13:04
Ni que me manden, ni mandar.
Sólo quiero disfrutar del mundo
en absoluta libertad.
Gracias por compartir Pablo.
Besos desde el aire
4 julio, 2012 en 13:44
Gracias a Don Pierre-Joseph por su bonhomía.
Besos desde donde sea,
P
4 julio, 2012 en 18:20
amén
4 julio, 2012 en 18:26
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