CITA EN LA CUMBRE/15

1 julio, 2010

«Así, la ciudad nace por reunión de pueblos diversos. Construye sobre la heterogeneidad zoológica una homo- geneidad abstracta de jurisprudencia».

ORTEGA Y GASSET

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24 comentarios to “CITA EN LA CUMBRE/15”

  1. pablogonz Says:

    Solemos decir que entre la ciudad y el campo hay una distancia horizontal pero yo lo veo más bien como una imposición: bajo la ciudad está el campo (aplastado).
    Un feliz día a todos,
    PABLO GONZ


  2. O dicho de otra forma, una posición vertical de una sobre otro. Aunque por estos lares, no sabría decirte cuál está sobre cual.
    Saludos Pablo!

  3. Sara Says:

    Toma ya… Dio en el clavo.

    Saludos,
    Sara.

    • pablogonz Says:

      Es que estamos hablando de Ortega, para mí uno de los filósofos más equilibrados de todos los tiempos.
      Un saludo, Sara, y gracias por venir.
      PABLO GONZ

  4. Ana Says:

    Pufff, el campo aplastado, ni que lo digas!!!
    Yo me fui de la ciudad al campo y aún no me han aplastado, menos mal.
    Saludos
    Ana

    • pablogonz Says:

      Yo también vivo en el campo, Ana, más en concreto en un bosque. Muchos de los que vienen a nuestra casa dicen que por qué no cortamos los árboles que hay junto a nuestra casa, que si pueden ser peligrosos, que si no permiten ver la casa… Nosotros llegamos más tarde: cortamos los imprescindibles (en un clima más seco hubiéramos construido con ello pasando por casa) y los otros los dejamos en pie. Sí, cuando hay viento chocan un poco contra el tejado pero a la vez nos protegen de la lluvia. ¡Y la casa se ve preciosa escondida entre ellos! Eso, que tratamos de vivir en coordinación con el medio, sin aplastar ni ser aplastados.
      Un fuerte abrazo, Ana, y gracias por tu visita.
      PABLO GONZ

      • Ana Says:

        Mmm, qué bien suena!
        El viento entre las ramas, susurrando historias… un día podrías poner una foto en un micro para que viéramos ese paraíso forestal.

      • pablogonz Says:

        Un día de estos aparecerá una foto del paisaje que se ve desde las ventanas de mi casa, en un amanecer, de invierno, con lluvia… todo muy transilvano. 🙂
        Abrazo,
        P.


  5. Pues hoy no voy a estar de acuerdo. A esa cita quiero contraponer aquella frase que se decía por aquellos tiempos transfronterizos del trasguesor Románico y que, por supuesto, conoces: “El aire de la ciudad hace libres”. Es cierto que no seré yo el que defienda las ciudades, rústico como soy. Pero conociendo la vida rural, tengo que reconocer ese tufillo de imposición de las pequeñas vecindades: ese gran hermano que controla y aculturiza. Precisamente la ciudad, por tener eso de heterogéneo y anónimo, facilita la realización individual y, quizás por eso también, ha necesitado de esa jurisprudencia que no es más que una alternativa al control consuetudinario y más peligroso (por difícil de controlar) de las comunidades rurales. Después eso, creo, llevó a plantear el hacerlo para todos en constituciones y todo lo demás que, ya sería otra historia.
    Y no me enrollo más 😛
    Un fuerte abrazo, Pablo.

    • pablogonz Says:

      Me encanta que disientas, Alberto, y sobre todo con conocimiento de causa. Yo ahora, como le decía antes a Ana, vivo en el campo y aunque no experimento eso de la presión social rural (porque tengo fácil salida a la ciudad) puedo imaginarla perfectamente. Aquí en Chile se dice “pueblo chico, infierno grande” y será verdad. Sin embargo, el problema que he querido plantear hoy no es el de la libertad sino el de la diversidad, mostrar esa pérdida que significa la reunión de ancestrales costumbres, desarrolladas cada una por su cuenta, bajo el alero conveniente de una ley que obliga a la homogeneidad. ¿Dónde está el equilibrio necesario entre lo particular y lo general? Sin duda en una fórmula elástica basada en el respeto. Quizás se empiece a producir cuando los hijos de los aldeanos que migraron a las ciudades regresen a sus pueblos de origen en busca de aquello que perdieron sus padres.
      Un fuerte abrazo, Alberto, y gracias por tu visita y tu sugerente comentario.
      PABLO GONZ


      • Muchas veces he pensado sobre ello, pero si te paras a pensar, la visión de esa diversidad de la que hablas parte precisamente de las ciudades, viendo la variedad desde fuera. Las sociedades rurales tienden a ser conservadoras, huyen de lo distinto y se aferran a lo suyo. La visión es homogeneizadora, en realidad. Precisamente al perder eso, al salir de ahí, a la ciudad, surge la distancia que permite mirar con perspectiva y ver las diferentes culturas rurales y, a partir de ahí, relativizar y cuestionarse la propia cultura. Lo cual fomenta muchísimo la filosofía y el arte (fenómenos casi siempre de las ciudades, desde las polis griegas). Fíjate que esta visión de lo rural surge con la Revolución Industrial, durante el Romanticismo, alejándose del campo.

      • pablogonz Says:

        Las sociedades rurales conservan lo suyo y por eso mismo en las ciudades, donde confluyen tantas tradiciones diferentes, se produce la conciencia de la diversidad (por aproximación y comparación directa). En un segundo momento esas tradiciones (para convivir entre sí) deben limar aristas o directamente fundirse (converger, conversar) en una tradición nueva (urbana, inquisitiva, literaria) que efectivamente “fomenta” la filosofía, el arte y cualquier otra actividad intelectual humana. Pero permíteme destacar el término “fomenta” que con relativa facilidad se puede confundir con “produce”. Creo que coincidirás conmigo en que nuestra civilización es de origen rural. Y así volvemos al inicio de nuestra charla: la ciudad como estrato superpuesto.
        En fin, es agradable esto de intercambiar puntos de vista. Muy enriquecedor.
        Un abrazo,
        PABLO GONZ

  6. pfmendez Says:

    Desde la más absoluta ignorancia sobre Ortega y Gasset y en el más ciego desconocimiento del contexto de la afirmación, he de añadir que al formalismo de la jurisprudencia, se suma la heterogeneidad de formalismos (cultura, costumbres, creencias y valores) e informalismos (reglas invisibles y tácitas, asunciones, reglas reales del juego) propios de cada pueblo mezclado en las ciudades. Por ejemplo: Jerusalén, un, dos, tres, responda otra vez. Jerusalén, Nueva York, Barcelona, Almería, Palma de Mallorca, Amsterdam, París…

    Gracias Pablo, por estos pedazitos para la inspiración.

    • pablogonz Says:

      Yo he leído muy poca filosofía. Y tampoco soy un experto en Ortega. Pero siempre que me he acercado a él, me he sentido muy identificado con su modo de pensar y decir las cosas (lo que me seduce en un filósofo principalmente). Sobre tu comentario, Pablo, creo que la heterogeneidad o polimorfismo no se suma al formalismo de la jurisprudencia sino que ésta trata de reducir lo polimorfo a una sustancia homogénea y, por tanto, manejable en un contexto de grandes masas de población. Quizás la costumbre popular sea conservadora pero no es, creo yo, tan inerte o fría como pueda ser la ley escrita. Si vemos la ley como el producto de la congelación de la costumbre (que para bien o para mal nunca fue escrita), podemos entender la revolución como la reivindicación violenta de esa necesidad de cambio propia de cualquier institución humana (como ente vivo que es). Todo lo cual abre un enorme tema de discusión, naturalmente.
      Gracias a ti, Pablo, por la visita y por el comentario.
      Un abrazo,
      PABLO GONZ

  7. Torcuato Says:

    Y yo que pienso que alguien nos comió el coco para vivir de esa forma tan antinatural y alejada del todo. Intento de desatomización del ser humano. Desprendimiento de la fuente.
    Un abrazo.

    • pablogonz Says:

      Puede que hayamos sido nosotros mismos los que nos comimos el coco para aceptar ese modo de vida que, en casos extremos, llega a ser incómodo (ya que natural no puede dejar de serlo).
      Un fuerte abrazo, Torcuato, y gracias por venir.
      PABLO GONZ


  8. El maestro Ortega y Gasset era un visionario.
    Se refería a Zoo York.

    • pablogonz Says:

      Sorry, Carlos, desconozco la referencia “Zoo York”. Imagino que será Nueva York pero nunca lo había oído.
      Gracias por venir y por comentar.
      Un fuerte abrazo,
      PABLO GONZ

  9. Nélida Magdalena Gonzalez de Tapia Says:

    Hola Pablo estoy de acuerdo con el primer comentario que pusiste debajo de la cita. Gracias por compartir cosas lindas.Neli ♣

    • pablogonz Says:

      Gracias a ti por tus palabras. Tengo la suerte de que estas citas que voy recopilando por ahí representan verdaderamente al pensamiento humano en toda su amplitud: desde el acuerdo hasta la disensión pasando por todos los terrenos intermedios. En ese baile de ideas, ese compartir de palabras y afectos, todos salimos ganando.
      Un fuerte abrazo,
      PABLO GONZ

  10. Lamicé Says:

    Frase muy profunda y real, que en su momento expresó Ortega y Gasset, y viene para mirar hacia el interior de ese cosmos en el cual se ha convertido la ciudad, donde bien planteado está que, la homogeneidad es abstracta, porque de hecho, vivir en las ciudades es algo hasta dónde sea analizado regido por una jurisprudencia y donde lidera la heterogeneidad del ser humano. Pero, mi cuestionamiento a día de hoy es ¿se enriquecen las ciudades? ¿Las actuales? Creo que sí, a fuerza para muchos, pero ahí están en múltiples procedencias étnicas caminando por las calles, mirándose de reojo, apretando fuertemente y con celo sus pertenencias, sobre todo en las grandes metrópolis, mientras que en las ciudades rurales (que pretenden desligarse del concepto de pueblos, aunque lo siguen siendo por su mentalidad) también están prevenidos si alguien externo llega a sus “predios”, algo querrán “quitarles”, o tal vez aportarles. Lo que sucede en la ciudad es que, vivimos de aquí hacia allá, sin determinar al otro, corremos para abordar el próximo vagón de metro, vivimos nuestras propias realidades citadinas o pueblerinas y seguimos siendo esos “neopensantes” como citó Gasset. Pienso entonces que, esa “homogeneidad abstracta”, que propone el autor , es sumamente interesante puesto que, es bien sabido lo que en su momento sostuvo el filósofo acerca de que “cada individuo es un punto de vista esencial”, siendo así, la suma de todos los pensamientos es la riqueza, la heterogeneidad que, bien aprovechada, nos enriquece dentro de una convivencia pacífica y, bien cabe el siguiente apartado de Gasset “la razón pura no puede suplantar a la vida: la cultura del intelecto abstracto no es, frente a la espontánea, otra vida que se baste a sí misma y pueda desalojar a aquélla. Es tan sólo una breve isla flotante sobre el mar de la vitalidad primaria. Lejos de poder sustituir a ésta, tiene que apoyarse en ella, nutrirse de ella, como cada uno de sus miembros vive del organismo entero” (El tema de nuestro tiempo, VI). Y, los pueblos deben nutrirse entre sí con sus diferentes razones y pensamientos, abrirse, sean ciudades, sean poblados, las mentes deben estar receptivas, no amilanadas, agazapadas y temerosas de la “heterogeneidad”, puesto que lo homogéneo en sí, sólo se logra como parte de un especie de “cruzada” que busca sembrar en la mente de los seres pensantes la eterna idea de “igualdad” (cuando en realidad busca la esclavitud del pensamiento del redil). Y, llegada a este punto, seguro me entraría en temáticas del gran pensador Noam Chomsky que prefiero dejar al margen, por el momento.

    Un saludo Pablo.


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