LA SALIVA DEL TIGRE/30

13 enero, 2011

PERSEVERANCIA

La octava vez que el ácaro gigante llegó a la perrera municipal fue recogido y alimentado. Hoy lo adoptó una niña especialmente terca.

PG

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49 comentarios to “LA SALIVA DEL TIGRE/30”

  1. pablogonz Says:

    Para mí que se van a llevar bien.
    Abrazuelos,
    PABLO GONZ


  2. Si, tiene muy buena pinta esta relación recién estrenada.
    ¿Podremos saber cómo continúa, nos irás contando más cosas de ella?
    Di que si, dí que si, di…..si si si si

  3. Ana Says:

    Pablo, hoy no digo nada, te dejo que visites mi blog donde te dejo un regalito, que espero te guste
    Un abrazo

  4. Agustín Martínez Valderrama Says:

    La sombra de la niña en esta historia se intuye muy alargada, Pablo. “La octava vez”, sigo dándole vueltas a ese número. No sé, no me fío de esa niña, sí de tu talento, por supuesto.

    Abrazos.

    • pablogonz Says:

      Este micro es del tipo generación de inquietudes (al menos eso pretendí): ¿cuál es el origen de ese ácaro gigante?, ¿cómo puede ser que haya llegado siete veces a la perrera y que lo hayan rechazado sin sentir curiosidad por él?, ¿por qué lo aceptaron al fin?, ¿quién lo hizo?, ¿la misma persona que escribe?, ¿cómo es esa persona? Por otro lado y como apuntaba antes Luisa, ¿qué será de la relación entre el ácaro gigante y la niña terca?, ¿era la única posibilidad de solución de la trama?, ¿atacará el ácaro a la niña?, ¿atacará la niña al ácaro?, etc…
      Más abrazuelos,
      PABLO GONZ

  5. Nélida Magdalena Gonzalez de Tapia Says:

    ¡Qué adopción mas rara! Una niña un poco arriesgada.
    Un saludo grande como siempre. Neli 🙂

  6. Ana Says:

    Vale, ahora sí, al ácaro obviamente le gusta la perrera, pero la niña es terca, de ella no se va a escapar tan fácilmente.
    Temblad cuando os encontréis ante uno de los niños venenosos
    Abrazos relajaditos


  7. Jajajaja, muy bueno, como de costumbre!
    Abrazos, Pablo.

  8. Maite Says:

    Bendita terquedad, animalito 😉

  9. patricia Says:

    ¡Me has puesto a averiguar! El ocho simboliza al infinito y es el triunfo de la justicia. De modo que el número con que has ‘bautizado’ a esta nueva relación es de buen augurio y explicaría varias de las dudas que planteaste recién. Excepto la que sigue: cómo es la persona que escribe, ya que si como lectora decido regirme por la explicación mística resolver esta cuestión es FUNDAMENTAL. Ocho son las bienaventuranzas de Cristo y ocho los senderos que Buda tenía para elegir … o así dicen.

    Puede que tu narrador sea un vidente, un iluminado o un dios.

    Tomo mis recaudos y te envío un beso con todo respeto.

    • pablogonz Says:

      Me lo imaginé como un hombre flaco y alto, de unos cuarenta y cinco años, rubio o cenizo (como los eslavos). Seguramente viste una bata blanca que le queda un poco grande. Y arrastra unos enormes zapatos marrones. También entiendo que tiene un carácter paciente y observador. Y que es de una inteligencia aguda pero fácil de asombrar. Habrá escrito sus observaciones sobre el ácaro en un cuaderno con tapas ocres que descubrirá su hijo algunos años después. Ahí termina mi visión. ¿Te sirve de algo?
      Abrazos agradecidos,
      PABLO GONZ

      • patricia Says:

        Su vestimenta, aspecto físico y, sobre todo, carácter, me trajo inmediatamente a la memoria a Guillermo de Baskerville. Imagino que tu personaje será algún remotísimo sobrino y ese cuaderno de tapas otoñales un regalo que el hijo en su momento le hiciera al padre.
        Sí sirvió: su semblanza me ha enamorado y el amor siempre sirve.
        Cariñosamente
        Patricia


  10. El ácaro se arrepiente ahora de esa última y octava visita. Buscaba compañía, sólo eso, nada que ver con una madre pesada hasta saciedad que nunca parece satisfecha.
    (cap 2)

    • pablogonz Says:

      Y que, sin embargo, le alimenta con trocitos de galleta. El ácaro no había probado jamás lo dulce. Por otro lado, la niña es la reina del colegio desde que tiene el ácaro (que abulta lo que una pelota de tenis). Lo saca al recreo y tras los habituales tensionamientos psicológicos, lo enseña a sus amiguitas. Una de ellas, Lucrecia, se quedó muda durante dos semanas. A otra (Minerva) le sobrevino un vómito repentino y encaneció parcialmente.


      • Jo, la niña ha de estar encantada.
        No va a soltar nunca nunca al ácaro, pobrecito.

      • Pulguita pertinaz Says:

        Habrá que darles un periodo de adaptación, ya sabéis cómo es el mundo de las adopciones…:-)

        A lo mejor la niña está tan contenta que le agobia, le achucha y le atiborra a dulces porque no quiere que le ocurra nada malo.

      • Ana Says:

        Jaime aléjate de ese ácaro que sabes de sobra que tienes alergia!!!
        Me rechiflan estos cuentitos que continúan en los comentarios!!! Quiero un texto refundido de la saliva del tigre, ja ja ja

  11. bicefalepena Says:

    Al menos cuando el padre salga de paseo, estarán acompañados y entretenidos…

    Un abrazo

  12. Pulguita pertinaz Says:

    Por cierto ¿Qué estaría haciendo la niña en la perrera municipal? ¿Fue allí con la intención de adoptar a un perrito y se quedó con el ácaro?

    • pablogonz Says:

      La niña desarrollaba su primigenio interés por lo extraño: cansada ya de las típicas muñecas de porcelana (esta historia está ambientada a principios del siglo XX) se acercó a la perrera, acompañada por su asombrado padre, con la intención de tomar apuntes visuales de los perros enjaulados para realizar una serie de dibujos horribles. Una vez allí, se encontró con el ácaro gigante, recluido como por descuido en un cajón de arena, y la cara se le ensanchó de manera indiscutible.

  13. No Comments Says:

    jajajja a ver quién puede más. Menuda relación.

    Un saludo indio

  14. Curiosidad Says:

    ¿Se parecerá la terquedad de la niña a una lima de uñas, o más, a la necesidad de construir una torre infinita de juegos acáricos…?

  15. Nani Says:

    ¿Y por qué a la perrera, no hay otra institución más adecuada para ácaros? ¡Mientras que no sea alérgica, ellos también son muy tercos y producen bastantes molestias! Puede que incluso no solo se lleven bien, sino que igual producen una nueva patología y haya que buscar una nueva vacuna contra: “Terquedacaro-infanta”, ¡y como no hay ya patologías y vacunas!!, jajaja, ¡Eres la repanocha montá en bicicleta!

    Besicos muchos.

  16. C.ROSIO Says:

    vaya imaginación! 🙂
    Muy bueno. Abrazo gigante.

  17. dora Says:

    Espero que la niña no séa alérgica a los ácaros, menudo sarnazo le queda por salir.
    Saludos, Pablo.


  18. Este cuentito está cargado.
    Mira como todo mundo creó una variante al leerlo.
    A mí se me quedó la imagen del acaro comiéndose a la niña.Como que aparece después de tú darle fin al cuento.

    • pablogonz Says:

      Es que es un micro que reúne dos elementos o polos: la extrañeza de la situación y la exigüidad dramática. Ante la primera de ellas, los lectores elaboran muchas preguntas. La segunda les obliga a darse respuestas. De ahí que proliferen las posibilidades argumentales.
      Un fuerte abrazo,
      PABLO GONZ

  19. Antonio Says:

    Jejeje, Pablo¡ No te imaginas la lucha encarnizada que tengo con los ácaros¡
    Mira que son diminutos, los condenados¡ Pues yo ya los veo como los del micro¡
    Un abrazo 😉


  20. … tranquilamente pude haber sido yo,
    soy terca,
    y he olvidado asuntos del pasado…,
    puede que me haya llevado un ácaro a casa…,
    …bueno, es fantástico, nunca me había imaginado como la protagonista de una historia,
    …aunque pensándolo bien…, creo que es el ácaro el protagonista.. (no importa)
    Saludos
    Felisa

    • pablogonz Says:

      A eso se le llama identificación: verse como el protagonista de una historia, padecer lo que él padece, disfrutar de lo que disfruta.
      Un fuerte abrazo, Felisa.
      PABLO GONZ


  21. No sé si habías pensado en ello. Llevo varias días tratando de confirmarlo y efectivamente es así. En el Romancero español el paso de la séptima vez a la octava siempre denota que va a suceder una tragedia. Así dice un verso, por ejemplo, que “sonaron por octava vez las campanas de Toledo” antes del asesinato; y muchos más ejemplos que lo confirman. No sé si aquí esta octava vez en concreto estaba pensada con esa intención. En cualquier caso me pareció muy interesante.

    Un fuerte abrazo, Pablo. Sé que hago los comentarios con retraso, pero en algunos casos requieren confirmación bibliográfica. Me estoy haciendo viejo 😛

    • pablogonz Says:

      Pues a mí tus comentarios siempre me saben bien. Además de porque sí porque aportan datos. No sabía nada de ese peso especial de la octava vez pero alguna razón tendrá si forma parte del saber popular. Pronto lo averiguarán los científicos y nos lo venderán como un gran descubrimiento.
      Abrazos populares,
      PABLO GONZ


  22. Bueno, Pablo, muy bueno…espero la niña sea capaz de hacerse con él…


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