Ecuación de la pereza

¡QUÉ FELICIDAD, HERMANOS! He descubierto una nueva magnitud de la física. Partamos de lo siguiente: La potencia (P) es igual a trabajo (W) partido por tiempo (t). Si invertimos los términos, descubrimos ¡la pereza! (p) que equivale a 1 partido por la potencia (P) (muy significativo) y se expresa como tiempo (t) partido por trabajo (W). De modo que la pereza (p) aumenta a medida que invertimos más y más tiempo en hacer un mismo trabajo. Propongo (si no les importa) que a la unidad de pereza le llamemos el gonz (g) y que equivalga (esto se deduce) a segundos (s) partido por julio (J).

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SandraMontelpare4

Estimados amigos:

Siguen llegándome comentarios de personas que ya han escuchado mi Novela 35 lebensráumica. En este caso, os acerco las cariñosas palabras de la estupenda escritora argentina Sandra Montelpare.

Un gran abrazo, Sandra.

INTIMACIÓN

Con la sonrisa dibujada en los labios todavía, escribo estas líneas para intimarlos a escuchar y disfrutar la Novela 35 lebensráumica de Pablo Gonz. Y dije bien, intimarlos, que según el DRAE es exigir el cumplimiento de algo. ¡Y es que no se la pueden perder porque es más que buena!

Para quienes ya disfrutamos de Pablo en su blog personal y libros, es una oportunidad de reencontrarnos con su prosa impecable nunca exenta de una fina ironía.

Para los que por primera vez se acercan al autor, qué mejor puerta de ingreso a su obra que este audiolibro.

La he escuchado con papel y lápiz al lado, tomando nota de lo que más me gustó,  como suelo hacer cada vez que no leo en formato tradicional.  Me encantan los audios.

Mi lápiz registró con paréntesis incluidos:

“la radio chicharreando en el pasillo” (nos pone en clima el narrador, bien)

“en la mirilla que llena sus ojos iracundos” (cine)

“sentir los fríos incendios de la alborada” (En tu cara, Acción Poética)

“asomándose al hondo barranco de la pena” (Así no se puede. He decidido no actualizar el blog hasta no escribir mínimamente decente.)

La especulación de la niña en “considerando si sería oportuno empezar a hacer pucheros” (Humor Gonz ®)

Y podría seguir. Lo que más me ha maravillado es la construcción de los personajes: una galería entrañable encabezada por doña Ruth, el reptiliano vejestorio, Jenny y sus ardides, su marido Román que la padece y es portador del sarcasmo, los hijos, los sufridos hijos de Jenny. Me parecía verlos. Pensé “¡qué bueno sería hacer una versión fílmica de esto!” (Teléfono, Sr. Gonz).

Para cerrar, una anécdota.

Mis hijos me preguntaron:   —Ma, ¿qué escuchás que te estás riendo tanto?

Una novela. La Novela 35 lebensráumica de Pablo Gonz. Y les conté (sin spoiler) de qué va la historia. Creo que es inminente su escucha también.

Chapeau, maestro.

Los dejo porque no quiero distraerlos ahora que seguramente deben estar dándole click a la descarga, ¿no?